1. Viviendas que generen ingresos permanentes

Los inversionistas están privilegiando inmuebles que produzcan flujo de caja mensual, además de valorización. Entre ellos sobresalen apartamentos para arriendo tradicional, apartaestudios, inmuebles destinados a renta corta y locales comerciales con contratos vigentes.

2. Comprar donde exista demanda comprobada

Más que buscar precios bajos, los compradores analizan ciudades y sectores donde haya crecimiento poblacional, turismo, estudiantes, empresas o trabajadores que garanticen ocupación y estabilidad en los ingresos por arriendo.

3. Invertir sobre planos

Londoño considera que esta modalidad seguirá ganando terreno porque permite a las familias completar la cuota inicial durante varios años antes de recibir la vivienda. Además, cuando llegue el momento de solicitar el crédito hipotecario, las tasas podrían encontrarse en niveles inferiores a los actuales.

4. Espacios más pequeños

Los cambios demográficos también están transformando el diseño de los proyectos. Cada vez existen más hogares unipersonales y parejas con uno o dos hijos, por lo que aumenta la demanda de apartamentos de dos habitaciones, con menores áreas y precios más accesibles.

5. Nuevos modelos como coliving y vivienda para adultos mayores

Otra tendencia creciente es el desarrollo de proyectos tipo coliving, dirigidos principalmente a profesionales jóvenes y trabajadores remotos. Estos ofrecen habitaciones privadas y amplias zonas compartidas como gimnasios, salas de reuniones y espacios sociales.

También empiezan a ganar protagonismo las viviendas para adultos mayores, diseñadas para personas de más de 55 años que buscan reducir costos, vivir en espacios más funcionales y acceder a servicios comunitarios.

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Medellín sigue siendo uno de los mercados más atractivos

Para el empresario, Antioquia continúa consolidándose como uno de los principales destinos para la inversión inmobiliaria del país. Aunque reconoce que Medellín enfrenta limitaciones por la disponibilidad de suelo urbanizable, señala que buena parte del crecimiento se está desplazando hacia municipios del Oriente antioqueño y del sur del Valle de Aburrá, como Caldas y Bello.

También destacó que el interés de compradores nacionales y extranjeros sigue impulsando la valorización de los inmuebles. “Muchas personas llegan inicialmente como turistas y terminan decidiendo vivir en Medellín. Ese fenómeno mantiene una demanda creciente y seguirá impulsando el mercado inmobiliario”.

En medio de este nuevo escenario, Medellín será sede de Expoinvestor 2026 este fin de seman 25 y 26 de julio.

El evento reunirá a más de 300 inversionistas, empresarios y personas interesadas en fortalecer su patrimonio mediante bienes raíces. Allí se presentarán más de 20 oportunidades de inversión inmobiliaria en Colombia y el exterior, previamente evaluadas por el equipo organizador bajo criterios de ubicación, demanda, rentabilidad, valorización y viabilidad financiera.